Buscar

¿Cómo apoyar a mi familiar con diagnóstico de depresión? Recomendaciones para familiares



La depresión es un trastorno de salud mental que se caracteriza por la pérdida de interés en las actividades, apatía, insatisfacción, soledad, culpa o vergüenza lo que puede causar dificultades en la vida cotidiana. Se manifiesta en la pérdida de hábitos del sueño, apetito, nivel de energía, concentración, comportamiento diario y autoestima. En su formato moderado o severo puede asociarse con pensamientos suicidas. Las causas son la combinación de fuentes biológicas, psicológicas y sociales.

No es extraño tener dificultades al momento de acompañar a un familiar o conocido que esté atravesando un periodo depresivo. Las siguientes recomendaciones tienen el propósito de promover seguridad y calma en aquellas personas que puedan estar experimentando periodos de tristeza aguda o crónica.

1. Generar un entorno de empatía

La persona no elige su estado de ánimo. Es importante entender que la situación no es voluntaria, por lo tanto es importante:

  • Prestar atención y escuchar activamente, a veces no es necesario tener las respuestas o promover una “actitud más positiva”. La escucha puede ser suficiente.

  • Aceptar los sentimientos del otro, no es necesario responder a expresiones pesimistas o catastróficas, ya que su confrontación puede aumentar los síntomas de culpa por su propio estado. Por ejemplo, ante expresiones como “la vida no tiene sentido” no se recomienda responder lo contrario como “está mal que digas eso, tenés que pensar en positivo”. Se sugiere promover la escucha de forma activa, “¿Qué puedo hacer por vos para que no te sientas así?”

2. Gestiona tus emociones

La frustración, ira o enojo son emociones que suelen surgir en aquellas personas que acompañan o prestan ayuda. Esto se debe a la impotencia de no poder ayudarlo o el escuchar la expresión catastrófica o pesimista. Construye distancia de la situación cuando reconozcas estas emociones y no aumentar los síntomas de culpa en la persona con depresión. Por ejemplo, “dame un momento” o “enseguida estoy con vos”.

Será importante normalizar aquellas sensaciones que nos produce interactuar con la depresión, por lo tanto si estas conviviendo con una persona con depresión es común y esperado que tengas las siguientes reacciones:

  • Sensación de frustración e impotencia.

  • Estados que oscilan entre la calma y la tristeza.

  • Culpabilidad.

  • Pensamientos recurrentes sobre la enfermedad del familiar.

  • Alteraciones en el sueño y el apetito.

  • Ansiedad y sensación de estrés.

  • Preocupación excesiva por la integridad física del otro.

3. Elimina la sobreprotección

Generalmente cuando una persona se siente mal, buscamos generar soluciones inmediatas en aquellas situaciones que le generan sufrimiento. Sin embargo, es un factor clave generar autonomía en nuestro familiar. Debemos retirar la atención a todos aquellos momentos negativos relacionados con su malestar como el llanto o la queja. Una vez pasada la situación, acercarnos y desviar el foco hacia algo neutro como una actividad. Para tal motivo se sugieren los siguientes pasos:

  • Escuchar y permitir la expresión