Buscar

¿Cómo reconfortar a alguien?

Principios básicos de Primeros Auxilios Psicológicos



En primera medida hay que entender que existen muchas herramientas para acompañar a alguien que está atravesando un período de estrés, crisis o angustia. Si comprendemos lo que funciona en la gestión de pensamientos y emociones, nos daremos cuenta de que lo que es efectivo a veces no responde al mero sentido común.

Por ejemplo, cuando alguien se encuentra enojado y la persona que está acompañando le pide que se calme, no suele tener el resultado deseado, al contrario, puede llegar a aumentar la reacción emocional. Tal situación se puede explicar entendiendo que la reacción emocional es una repuesta que tiene un propósito situacional para disminuir el impacto de lo que está sucediendo y la emoción buscara activar los mecanismos cognitivos y comportamentales para modificar lo que está ocurriendo. Solicitarle que se calme aumentara la intensidad, ya que estamos haciendo algo contrario a lo que su emoción y afrontamiento le solicita.

El aplicar herramientas como Los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP´s) nos permite orientar acciones empáticas y prácticas en personas afectadas por un evento o situación estresante. Aunque existen muchos protocolos de PAP`s, en aspectos generales se pueden orientar en tres momentos claves: Escuchar, Promover y Motivar.


Escuchar, seamos las mejores orejas.


Como seres humanos necesitamos percibir acompañamiento y apoyo. El sentir afecto y el contacto piel a piel libera sustancias antagonistas al cortisol, promoviendo mayor sensación de calma y tranquilidad.

Escuchar siendo más que el receptor pasivo de información, permite a la persona alcanzar niveles de restablecimiento emocional necesarios para aumentar el funcionamiento cortical como el razonamiento y la solución de problemas.


Será importante motivar a la persona a la expresión emocional y a sentirse escuchada. Por ejemplo, el asentir, enunciados verbales como “claro” “continua”, mirar a los ojos, hacer preguntas abiertas circunstancias como “¿Qué sucedió?”, preguntar sobre pensamientos, resumir lo dicho por el interlocutor a manera de síntesis. Permite mayor orientación de la conducta y mayor estabilidad para poder orientarse en la situación.


Clave: no minimizar la situación o emoción, es decir si la persona dice que está triste no respondamos negando la emoción "no estés triste" o minizando la emoción " ya va a pasar". Se recomienda validar la emoción como "creo que entiendo como te sientes" "suena muy agotador".

Promover, tiene que hacerlo por sí mismo.


La autonomía es uno de los estilos de afrontamiento más efectivos para la gestión del estrés, el mismo permite aumentar la sensación de capacidad. Situación que potencia la resiliencia a situaciones críticas o traumáticas.


Después de tener una idea de lo que sucede, es necesario que promueva que la persona gestione la solución de problemas. Para esto incite a la persona a que pare, ya que nunca es bueno apresurarse. Identificar las problemáticas, identificar el propio nivel de estrés y delimitar el problema. Comenzar a construir las opciones de solución a través de la identificación de la necesidad, recursos actuales o pasados y el acceso a la información. Como, por ejemplo: “¿Qué has hecho hasta ahora?” “¿Esto te sucedió antes?” “¿Qué necesitas para solucionarlo?” “¿Dónde podrías acudir?”

Posteriormente a manera de lista de acciones, la persona necesita orientarse en pasos consecutivos para solucionar la situación y disminuir el impacto del estrés.


Clave: No tomar un rol activo, sino un rol auxiliar para permitir la orientación mediante sus propios recursos. En el caso de que la persona no alcance este nivel, ofrecer información o buscar los espacios para obtener la información necesaria.




Motivar, fortalecer la sensación de capacidad.


La pérdida de la sensación de capacidad es uno de los componentes cognitivos asociados a la ansiedad y los ataques de pánico. Para que la persona alcance la estabilidad y pueda gestionar sus propios recursos necesita actuar e incitar a la acción, aumentando la solución de problemas y autonomía.

Para esto se recomiendo estimular emocionalmente a la persona para que pueda continuar por si mismo: “que bien lo estás haciendo” “sos capaz”, etc. De esta forma la persona alcanzara los mecanismos de adaptación adecuados sin depender de otros para la gestión de sus propios recursos.

El apoyo psicosocial es altamente efectivo para alcanzar la estabilidad necesaria en términos de gestión del estrés en situaciones problemáticas. En el caso de que la persona permanezca más de dos semanas con dificultades para gestionar sus reacciones se sugiere consultar con un profesional.


Clave: Sentimientos del auxiliador como la lastima o el pesar, anula la posibilidad de ver a la otra persona como un individuo con la capacidad para gestionar su propia situación. Anular esta capacidad puede aumentar los síntomas presentados o generar dependencia por ser auxiliado.


Referencias


Everly, G. & Lating, J. (2017) The Johns Hopkins guide to Psychological First Aids. Johns Hopkins University Press: Baltimore.

Jacobs, G. (2016) Community-Based Psychological First Aids, a practical guide to herlping individuals and communities during difficult tomes. Butterworth-Heinemann: Oxford.

Organización Mundial de la Salud, War Trauma Foundation y Visión Mundial Internacional (2012). Primera ayuda psicológica: Guía para trabajadores de campo. OMS: Ginebra.


Para mayor información sobre los Primeros Auxilios Psicológicos consulta nuestro curso.




79 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo