Buscar

Sentir la emoción. El impacto de los primeros auxilios psicológicos en el restablecimiento emocional

Actualizado: nov 10

Cada uno de nosotros ha experimentado alguna situación estresante o difícil en la vida. Pensar en el “hubiera” suele ser común o recurrente con la intención de poder modificar lo ocurrido. Pero también muchos de nosotros presenciamos un incidente en donde la angustia de la persona que lo experimenta nos deja sin palabras y no sabemos qué hacer.

No existen las fórmulas exactas para el apoyo emocional en los momentos difíciles. Sin embargo una pequeña ayuda, centrada en procesos racionales y en la promoción de estrategias, puede ser más efectiva que una ayuda extensa dada en un período de tiempo con menos reacciones emocionales[1]. ¿Cómo hacemos desde lo cotidiano para realizar un acompañamiento?

La OPS (2006)[2] estima que entre una tercera parte y la mitad de la población expuesta a un evento catastrófico sufre alguna manifestación psicológica. Ciertamente después de un evento traumático, aquellos que fueron afectados deberán ser atendidos de una manera empática y práctica en apoyo psicosocial[3]. Siendo los primeros auxilios psicológicos un apoyo inmediato para estabilizar, mitigar el estrés y facilitar el acceso a un apoyo más continuo. No es desacertado por lo tanto, pensar en un primer auxilio ofrecido por personas comunes.

En 1944 Lindemann propone que las personas durante la crisis por un fallecimiento deberían cumplir los siguientes objetivo:

· Aceptar el dolor por la pérdida. Con la intención de disminuir la negación que pueda presentar el hecho.

· Comprender los diferentes modos de liberar la emoción.

· Expresar la tristeza y el sentido de la pérdida.

· Aceptar el vínculo perdido a largo plazo (visualizar la ausencia en el futuro).

· Verbalizar los sentimientos de culpa a través de personas que puedan escuchar y proponer nuevas opciones de comportamiento.

En otras palabras es necesario Aceptar, Comprender y Expresar. ¿Pero cómo hacemos esto?

De forma natural cada uno de nosotros está equipado con diferentes recursos de afrontamiento. Cada uno de los recursos utilizados liberará o no la tensión que se pueda estar presentando, pero será azaroso el resultado positivo o negativo que deseemos tener, ya que dependerá del ambiente y la efectividad de los mismos. Por lo tanto, es en la primera ayuda, la principal estrategia para atenuar los conflictos psicológicos causados por la exposición a eventos traumáticos.

Por naturaleza buscamos el bienestar y equilibrio de nosotros mismos, pero en un evento crítico que amenace nuestra integridad puede resultarnos difícil. La búsqueda de apoyo y el reconocimiento de la ayuda será un factor protector para todos nosotros. Por lo tanto ese primer acompañamiento pretenderá, a corto plazo proporcionar apoyo y conectar a las personas con las redes de apoyo y, a largo plazo, disminuir el impacto y prevenir y atenuar patologías en salud mental.

El objetivo del auxiliador será:

En un primer momento, generar interés para permitir el acceso y percibir la posibilidad de ayuda.

En un segundo momento, a través de preguntas circuns